¿Te parece interesante? ¡Compártelo!
Fuente Nueva de Arganda (foto Diario de Arganda) (4)

Fuente Nueva de Arganda (foto: Diario de Arganda)

A finales del pasado siglo XIX, uno de los elementos urbanos más llamativos y más queridos por los vecinos de Arganda eran sus fuentes. Canteros y arquitectos daban lo mejor de sí para diseñar lo que hoy en día son monumentos que recuerdan tiempos pretéritos pero que, en su momento, eran lugares muy frecuentados y muy necesarios en el contexto social de la época.

Cinco fuentes y dos pilones conformaban entonces el patrimonio argandeño en este sentido y dotaban a la población y al ganado de algo tan importante y vital como el agua potable. Hoy solo quedan en pie dos de ellas, la Fuente de los Seis Caños y la Fuente Nueva, cuya historia os contamos en estas líneas.

Las fuentes de Arganda

Destinadas al abastecimiento de agua potable al vecindario y a los ganados de labor, las fuentes de Arganda pasaron a formar parte del catálogo monumental de la ciudad con la llegada del agua corriente a las viviendas en el año 1956 y con la posterior industrialización del campo, dejando de este modo de tener utilidad pública y quedando como elementos ornamentales.

En el recuerdo, las imágenes de los animales bebiendo tras largas jornadas en el campo o las mujeres argandeñas portando en sus caderas los cántaros llenos de agua.

Jesús Antonio de la Torre Briceño cita en su obra ‘Imágenes para el recuerdo, la fotografía en Arganda del Rey hasta 1970’, editado en 1991, los versos del poeta Tomás Ramos del Olmo con los que describe a las mujeres argandeñas de la época.

Un ángel llovido del cielo

a la mujer argandeña

la dotó de especial gracia

para que se distinguiera

sobre las demás mujeres

que agua en cántaro llevan,

con espléndida arrogancia

su figura ostenta

llevando la ‘flor de Arganda’

el cántaro en la cadera

y la sal que derramaba

se convertía en perlas,

sus pasos y movimientos

imitaron con destreza

danzas de cisnes blancos

en noche de luna llena

Las fuentes que se ubicaban en Arganda eran estas.

  • Fuente del Pilar. Se situaba al principio de la cuesta de la cárcel, frente al primitivo lavadero y la taberna ‘tía Engracia’, en lo que hoy son las inmediaciones del ayuntamiento. Era la más antigua de las fuentes, fechada en 1576. Fue demolida en 1992.
  • Fuente de Leganitos: construida en 1847 aprovechando un manantial que brotaba en la actual calle Real. Fue demolida en 1973.
  • Fuente del Ave María: situada en la plaza del mismo nombre, existen datos de su existencia en 1785, si bien en 1897 fue trasladada a la plaza donde le fue realizada la inscripción con esta última fecha. Fue demolida en 1973 para construir el cruce de la carretera de Morata entre la calle San Juan y la avenida del Ejército.
  • Fuente de la Estación: construida en 1886 para suministrar agua al servicio de ferrocarril. Fue reconstruida en 1939 tras la Guerra Civil por los daños sufridos en la contienda. Fue desmantelada en 1973.
  • Fuente de los seis caños: Construida en el año 1922, se encontraba en la Plaza de la Solanilla hasta que en 1968 fue desmantelada. Las piezas de la fuente fueron localizadas en 1981 junto a la Azucarera, en La Poveda. Fue restaurada en 1984 y colocada en el otro extremo de la plaza en la que se encontraba en origen. Se inauguró ese mismo año.

La Fuente Nueva

Situada en la calle Real, contigua a la Ermita de San Roque, fue la única de todas ellas que «escapó a la piqueta», como explica De la Torre Briceño.

La estructura original data de 1741 al reestablecerse el manantial de San Roque, y fue realizada por el cantero municipal Manuel Terán.

En 1848 fue reformada, siendo entonces cuando se le adosaron a la pequeña fuente los dos grandes pilones laterales. Era utilizada junto a la Ave María como abrevadero de ganado.

El lavadero contiguo a la fuente fue demolido en 1960 para levantar uno más moderno con pilas individuales, si bien al quedar inservible por la llegada del agua corriente a las viviendas fue utilizado como almacén municipal y demolido en 1982 para construir un parque. En 1970 se reformaron los pilones, rellenándolos con hormigón para rebajar su profundidad de 1,20 metros a 50 centímetros, se taparon los dos piloncillos laterales y se cegaron cinco caños dejando solo uno, por el que cae el agua en la actualidad. En 1985 se pavimentó el entorno con adoquines y se restauro parte de la columna central

La Fuente Nueva está construida en piedra labrada de Colmenar, y se compone de un pilón alargado rematado en los extremos por dos semicírculos que cuenta con abrevaderos y piletas. En medio, un cuerpo central donde se encuentran los caños por donde sale el agua y, en la parte superior, rematada en un obelisco en el que se puede leer la fecha de construcción de la fuente: 1848.

En la parte trasera de la fuente hay una plaza con un jardín en la que, hasta comienzos de la década de 1960, se encontraba un edificio singular destinado a lavadero, obra del arquitecto argandeño Tomás Aranguren Sanz.

Es una obra de estilo neoclásico que destaca por sus grandes dimensiones, con un pilón semicircular, abrevaderos y piletas que daban servicio a las caballerías.

Otros reportajes

La Casa del Médico de Arganda, un edificio singular en busca de uso

La Casa del Rey, el emblema de Arganda

Villa Rafaela o la Casa del Reloj: más de 100 años de historia viva de Arganda

Ermita de Vilches, otra joya ‘escondida’ de Arganda

 

¿Te parece interesante? ¡Compártelo!