El Grupo Municipal Socialista llevará este miércoles al Pleno una moción para instar a la Comunidad de Madrid a la reapertura del Conservatorio Profesional de Música en Arganda del Rey y a la creación de un Conservatorio Profesional de Danza.
Sin embargo, el propio Ayuntamiento, bajo el mandato de los socialistas, elaboró en julio de 2018 un estudio técnico que ya advertía de las serias dificultades para poner en marcha este proyecto y que, en la práctica, desaconsejaba su implantación en el municipio.
El documento, titulado ‘Estudio para la puesta en marcha de un Conservatorio Profesional de Música’, al que ha tenido acceso Diario de Arganda, fue redactado durante el mandato socialista y analiza de forma detallada los requisitos de alumnado, personal, espacios, equipamiento y costes.
Así, una de las primeras conclusiones es que el centro solo sería viable con una “matriculación mínima de 150 alumnos”, cifra necesaria para garantizar su carácter formativo y cumplir las ratios exigidas por la normativa autonómica.
El informe también recuerda que la enseñanza profesional de música no es competencia municipal. De forma literal, señala que “la prestación de un servicio educativo reglado, como es un Conservatorio Profesional, no sería una competencia de las propias del municipio”, dejando claro que la decisión final y la financiación dependen de la Comunidad de Madrid.
A ello se suman importantes necesidades de personal. El estudio calcula una carga docente anual cercana a las 18.000 horas, además de personal administrativo y de conserjería, con una estructura mínima que incluye dirección, jefatura de estudios, secretaría y jefes de departamento. Todo ello implicaría un incremento notable del gasto corriente para el Ayuntamiento, incluso aunque parte de los recursos se compartieran con la Escuela Municipal de Música y Danza.
Falta de espacios
Uno de los obstáculos más relevantes, según detalla este documento, es la falta de espacios. Según el análisis técnico, para poder albergar un conservatorio profesional sería necesario ampliar las instalaciones actuales en “un mínimo de 475 metros cuadrados”, repartidos entre aulas instrumentales, aulas colectivas y espacios de dirección y gestión.
El propio informe precisa que el Centro Montserrat Caballé, sede de la Escuela Municipal, “no está destinado exclusivamente a la formación artística” y comparte dependencias con otros servicios municipales, lo que complica aún más la adaptación a los exigentes requisitos acústicos y funcionales que marca la normativa estatal.
El estudio recuerda además el precedente del cierre del conservatorio en 2012, que se produjo, textualmente, “como consecuencia de la crisis económica y los altos costes de mantenimiento simultáneo del Conservatorio Profesional y de la Escuela Municipal de Música y Danza”, una situación que llevó entonces a apostar por reforzar la escuela municipal por ser más viable con los recursos disponibles.
En el apartado económico, el documento detalla también la inversión necesaria en instrumental y mobiliario —desde pianos de cola hasta equipamiento específico por especialidades—, así como el aumento del gasto en suministros, mantenimiento, seguridad y limpieza.
A esto se añade que, al tratarse de un conservatorio público, el centro estaría sujeto a las tasas fijadas por la Comunidad de Madrid, que el propio informe cifra en 89 euros por asignatura y curso, sin que estos ingresos cubran ni de lejos los costes estructurales del servicio.
Alumnado
El estudio municipal pone el foco de forma clara en la dificultad para garantizar un volumen suficiente de alumnado. En el apartado dedicado a este aspecto advierte de que, aunque en la Comunidad de Madrid existen conservatorios con entre 500 y 800 alumnos, “en un conservatorio pequeño (en torno a los 100 alumnos) tendría muchos problemas, para que estos grupos tengan realmente un carácter formativo”, estableciendo como referencia una “matriculación mínima de 150 alumnos” para que el centro resulte viable.
Esta advertencia se refuerza en las conclusiones del documento, donde se subraya que el proyecto solo tendría sentido si se alcanza ese umbral de estudiantes, ya que por debajo de esa cifra no se podrían cumplir adecuadamente los ratios por especialidad ni garantizar la calidad de la enseñanza, uno de los principales argumentos que llevaron al propio Ayuntamiento a poner en duda la implantación del conservatorio en Arganda del Rey.
En este sentido, las conclusiones del estudio municipal son especialmente claras al respecto. Tras analizar alumnado, personal, espacios y costes, el documento subraya que la puesta en marcha del Conservatorio Profesional solo sería viable bajo condiciones muy exigentes, insistiendo en la necesidad de alcanzar una matriculación mínima y en el fuerte impacto económico y organizativo que supondría para el Ayuntamiento.
Así, explica que los estudios profesionales de música presentan un altísimo nivel de abandono al iniciarse en edades muy tempranas y en paralelo a la enseñanza secundaria, señalando que “el gran problema que plantean los estudios de grado profesional es que están pensados para iniciarlos entre los 12 y 15 años y van en paralelo a la enseñanza secundaria”, lo que provoca que “el nivel de abandono de los estudios en este grado profesional es altísimo”.
En este contexto, el documento recuerda la experiencia concreta de Arganda del Rey y detalla que, tras impartirse primero el grado elemental y posteriormente el profesional hasta el curso 2011/12, “no han sido más de 9 o 10 alumnos, de nuestra ciudad, el número real que llegaron a terminar el grado profesional en el Conservatorio Montserrat Caballé”, un dato que el propio Ayuntamiento utiliza como referencia para evidenciar las limitaciones reales del modelo
La moción del PSOE
Frente a este diagnóstico técnico, la moción socialista defiende ahora que la reapertura del conservatorio generaría beneficios sociales y económicos y convertiría a Arganda en “ciudad de referencia en formación artística”, además de abrir la puerta, a largo plazo, a enseñanzas superiores.
El texto plantea instar a la Comunidad de Madrid tanto a reabrir el Conservatorio Profesional de Música con Danza como a incluir en los próximos presupuestos las obras y reorganizaciones necesarias.
Sin embargo, el informe municipal de 2018 ya advertía de que el proyecto requiere una elevada inversión inicial, un fuerte incremento del gasto anual y una compleja adaptación de espacios, además de depender por completo de la administración autonómica y de dejar en el aire, a su vez, la utilidad del mismo en cuanto al número de alumnos necesarios para su funcionamiento.








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