Agentes de la Guardia Civil han detenido a seis personas pertenecientes a dos grupos criminales itinerantes que se desplazaban a España desde Europa del Este. Los detenidos están acusados de perpetrar robos en viviendas de Arganda del Rey y otros doce municipios de la Comunidad de Madrid y Toledo.
La operación, bautizada ‘Hábitat’ e integrada por las actuaciones ‘Hábitat Embarcaciones’ y ‘Hábitat Bucle’, ha permitido desarticular por completo ambas organizaciones, especializadas en robos con fuerza en domicilios habitados. Los dos grupos tenían su base de operaciones en Coslada, San Agustín de Guadalix y San Sebastián de los Reyes.
Los seis detenidos fueron enviados a prisión provisional tras su arresto. La investigación ha permitido esclarecer robos cometidos en viviendas de Arganda del Rey, Rivas Vaciamadrid, Tres Cantos, Valdemoro, Boadilla del Monte, Villanueva de la Cañada, Torrelodones, Las Rozas, Majadahonda, Griñón, Paracuellos del Jarama, Pozuelo de Alarcón y la localidad toledana de Esquivias.
Marcas en las puertas para detectar viviendas vacías
El primero de los grupos, integrado por tres personas, operaba en edificios de varias plantas situados en zonas residenciales de clase media. Uno de sus miembros se ocupaba de dejar marcas en las puertas para comprobar si la vivienda estaba habitada o no en el momento de acceder a ella.
Una vez confirmado esto, entraban en los inmuebles recurriendo a técnicas como el bumping, el ganzuado o el impresioning, en función del tipo de cerradura. Su objetivo dentro de las casas eran las joyas, los relojes, los bolsos y el dinero en efectivo. A diferencia de otras bandas con un modus operandi similar, este grupo actuaba por las mañanas, llegando a cometer entre dos y tres robos en un mismo día.
Con el fin de evitar ser detectados y no levantar sospechas entre los vecinos, la entrada a los edificios corría a cargo de una mujer y un hombre, mientras un tercer miembro esperaba fuera vigilando cualquier indicio de presencia policial.
Un segundo grupo especializado en chalets
La segunda organización, que ya contaba con antecedentes de robos en España en operaciones previas, se centraba en viviendas unifamiliares de zonas residenciales. Sus integrantes forzaban puertas y ventanas mediante el método del resbalón, ejecutando robos exprés de apenas unos minutos de duración.
Este grupo prefería actuar al anochecer y seguía también un reparto de tareas fijo: dos de sus miembros entraban en la vivienda para hacerse con los objetos de valor, mientras el tercero aguardaba al volante del vehículo, listo para avisar ante cualquier contratiempo.
Con las autorizaciones judiciales correspondientes, la Guardia Civil registró los domicilios que ambos grupos utilizaban como base. Allí se recuperaron numerosas joyas, relojes, bolsos y dinero en efectivo, junto con el material empleado para cometer los robos.
Ya son 26 los detenidos este año
Estas dos operaciones elevan a siete el número de grupos criminales de alta intensidad especializados en este tipo de delitos que la Guardia Civil ha desarticulado en Madrid desde comienzos de año. En total suman 26 los arrestados, de diferentes nacionalidades, y han permitido esclarecer numerosos robos en viviendas, además de recuperar gran cantidad de objetos sustraídos.
Entre las recomendaciones de la Guardia Civil para prevenir este tipo de delitos figuran: no publicar en redes sociales los planes de vacaciones mientras se está fuera de casa, asegurarse de cerrar bien puertas y ventanas al salir, vigilar si aparecen marcas sospechosas en cerraduras, puertas y marcos, evitar que la vivienda dé sensación de estar deshabitada, y fotografiar o grabar en vídeo los objetos de más valor.
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