Ante un auditorio Montserrat Caballé prácticamente lleno, la Corporación municipal del Ayuntamiento de Arganda del Rey celebró este pasado jueves el primer Debate del Estado de la Ciudad de su historia.
Un acto marcado por la expectación que, sin embargo, se saldó finalmente con más críticas mutuas y reproches ente Gobierno local y oposición que propuestas reales o novedades de cara a lo que resta de legislatura, más allá de las ya anunciadas con motivo de la aprobación del presupuesto para 2026.
Coincidiendo con el tercer aniversario de aquel 28 de mayo de 2023 en el que el PP se alzó con la victoria en las elecciones municipales y que, a la postre, se saldó con el acuerdo de Gobierno actualmente vigente entre populares y Vox y sellado hace un año, el alcalde del municipio, Alberto Escribano, decidió convocar la primera edición del Debate del Estado de la Ciudad.
Fue el primero en tomar la palabra y lo hizo en su primera intervención (de las tres de las que dispuso) para exponer un pormenorizado balance de los tres primeros años de legislatura, dos de ellos en solitario y el último de la mano de Vox.
Así, el primer edil destacó el carácter histórico del debate y reivindicó la gestión desarrollada especialmente desde junio de 2023, recalcando que el Ejecutivo local ha impulsado “un cambio en la manera de hacer las cosas” y defendiendo, a su vez, que el objetivo ha sido devolver a Arganda “la inversión pública y privada que durante demasiado tiempo habíamos ahuyentado y expulsado”.
El alcalde hizo especial hincapié en las medidas económicas adoptadas durante el mandato. Entre ellas citó la reducción de cargos políticos, salarios, asignaciones a grupos municipales y cargos de confianza, una política que, según afirmó, ha supuesto un ahorro acumulado de 1,3 millones de euros.
También reivindicó la devolución de nueve millones de euros a las empresas del polígono industrial tras la sentencia sobre la subida del IBI industrial y defendió que Arganda cuenta actualmente con “el IBI industrial y residencial más bajo” de su historia.
Durante su intervención repasó además proyectos educativos, deportivos y juveniles, destacando la llegada del nuevo instituto público, la climatización progresiva de centros escolares, la renovación de instalaciones deportivas o la consolidación del servicio municipal de orientación psicológica para jóvenes. “Nadie podrá decir que el cambio tampoco se notó en los jóvenes”, afirmó el alcalde, que situó a este colectivo como uno de los ejes prioritarios de la legislatura.
Uno de los asuntos más conflictivos fue el relacionado con el tanatorio municipal. Escribano calificó la ausencia de esta infraestructura como “una herida abierta durante demasiado tiempo” y sostuvo que su construcción será uno de los proyectos que marcarán el actual mandato. Junto a ello avanzó actuaciones como el futuro Centro Joven de la plaza de la Alegría, la renovación del skate park de La Poveda o el asfaltado de calles del casco antiguo.
La concejala no adscrita, Encarnación Salamanca, optó sin embargo por un tono muy diferente y alejado de la confrontación política.
Salamanca explicó que desde su salida del grupo socialista con el que concurrió a las elecciones ha tratado de desarrollar una labor basada en “el diálogo, el trabajo y la cooperación”, convencida de que “los enfrentamientos bloquean y dificultan el avance y el crecimiento del municipio”.
Entre las cuestiones que destacó se encuentran la lucha contra la soledad no deseada entre las personas mayores, el impulso a los recursos de apoyo psicológico para jóvenes, la creación de un centro contra las adicciones y la futura construcción del tanatorio. Además, defendió la necesidad de seguir ampliando infraestructuras deportivas ante el crecimiento demográfico experimentado por Arganda en los últimos años y abogó por la protección animal y la concienciación como pilares.
Por parte de Vox, Rosana Marín realizó un balance centrado en la gestión económica, la seguridad, las políticas sociales y el cumplimiento del acuerdo de Gobierno con el Partido Popular.
La edil, que optó por un tono contundente y directo, aseguró que Arganda ha sufrido durante años las consecuencias de decisiones adoptadas por los anteriores gobiernos y defendió que la actual coalición ha permitido poner en marcha proyectos que muchos vecinos daban “por perdidos”.
Marín reivindicó la reducción de subvenciones a partidos políticos, sindicatos y patronal, el incremento de las ayudas educativas hasta los 800.000 euros o la puesta en marcha de nuevas líneas de apoyo para familias con dificultades para acceder a plazas públicas de educación infantil, así como iniciativas impulsadas por su partido como la regulación del estacionamiento en zonas comerciales.
También defendió la eliminación de los puntos violeta y de los talleres afectivo-sexuales, sustituidos por otros programas que, según explicó, responden al modelo defendido por su formación.
La concejala de Vox dedicó además buena parte de su discurso a cuestiones relacionadas con la seguridad, la ocupación ilegal y la inmigración, reclamando más medios para la Guardia Civil y defendiendo una política de “tolerancia cero” frente a la ocupación.
«Las familias que levantan Arganda merecen prioridad en las políticas municipales», remarcó, para subrayar que «no estamos aquí por cuotas de poder; estamos aquí para que Arganda vuelva a ser una ciudad donde se pueda vivir tranquilo, trabajar y formar una familia».
El PSOE se queda solo en la crítica al Gobierno
Frente al discurso del Gobierno municipal, Guillermo Hita realizó una intervención muy crítica. El portavoz socialista comenzó cuestionando el propio formato del debate y afirmó que “esto no es un debate, esto es un mitin”, al considerar que el tiempo de intervención otorgado al PSOE era insuficiente frente al acumulado por el Gobierno y sus socios.

Hita resumió los tres años de mandato en dos conceptos: “autocomplacencia y paralización”. Según sostuvo, el Ejecutivo municipal ha basado su acción política en la propaganda y no en la gestión efectiva.
“Utilizan la publicidad falsa y la gestión de medios para hacer una valoración ficticia de cómo está la ciudad”, afirmó durante su intervención, para agregar que «si escuchan a los vecinos en la calle sabrán que las cosas no van bien, que Arganda no va a más y que su paralización está afectando gravemente a nuestro futuro».
El exalcalde acusó además al Gobierno de haber paralizado proyectos heredados del anterior mandato, citando expresamente el parque de Quina Santa Catalina, el tanatorio o el nuevo Plan General de Ordenación Urbana.
En relación con este último aseguró que el documento “lo han metido en un cajón y lo han cerrado con siete llaves”, mientras que sobre el tanatorio sostuvo que el Ejecutivo decidió rehacer un proyecto que, según defendió, ya estaba preparado para ejecutarse.
También cuestionó los anuncios de inversión realizados por el Gobierno municipal y puso en duda su ejecución real. “¿Dónde están las inversiones? ¿Dónde están los proyectos?”, preguntó durante su intervención, insistiendo en que muchas de las actuaciones anunciadas siguen pendientes después de tres años de legislatura.
La portavoz del Gobierno municipal, Lola Martín, fue la encargada de responder a las críticas socialistas. Martín rechazó de forma contundente la imagen de una ciudad paralizada y aseguró que quien vive “en una realidad paralela” es el PSOE.
La edil popular efendió que el Ejecutivo ha impulsado actuaciones en infraestructuras, educación, deporte, atención a mayores, digitalización administrativa y desarrollo económico.
Entre las actuaciones enumeradas citó el acondicionamiento del Camino del Valle, la construcción del tanatorio, la climatización de centros educativos, la renovación de instalaciones deportivas, la puesta en marcha del servicio municipal de atención psicológica o la creación de nuevos servicios para mayores. “Arganda no está paralizada. Arganda avanza”, recalcó.
Así, insistió en que «una ciudad avanza cuando combina crecimiento económico, calidad de vida, buena gestión pública y es capaz de generar orgullo de ciudad», a lo que añadió que «estos tres años han consistido en avance, crecimiento, colaboración institucional, seguridad jurídica, más inversión y buena gestión de los recursos económicos».
El momento de mayor confrontación llegó durante la réplica final de Alberto Escribano a Guillermo Hita. El alcalde rechazó frontalmente las acusaciones del PSOE y aseguró que “lo que estamos haciendo en tres años no lo hicieron ustedes ni de lejos en ocho y con mayoría absoluta”.
También defendió la gestión realizada respecto al tanatorio y acusó a los socialistas de no haber presentado propuestas de gestión municipal durante los últimos meses.
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