La finca La Isla de Arganda del Rey ha sido el escenario elegido por la Comunidad de Madrid para la presentación del proyecto “Madcul”, una innovadora iniciativa del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA) que busca profundizar en los usos gastronómicos del madroño, al tiempo que se promueve su reforestación en distintos puntos de la región.
Durante la jornada divulgativa titulada “El madroño: del bosque al mercado”, celebrada este martes en esta finca experimental ubicada en el término municipal de Arganda del Rey, un equipo de ingenieros del IMIDRA ofreció una detallada exposición sobre las líneas de trabajo que se están desarrollando en torno a esta especie silvestre emblemática del paisaje mediterráneo.
Uno de los pilares del proyecto se centra en el estudio del comportamiento y la productividad del madroño en un entorno controlado.
Para ello, la finca La Isla cuenta con una plantación experimental de 1,2 hectáreas en la que crecen 214 ejemplares de madroño pertenecientes a seis genotipos distintos: el madroño procedente del vivero de El Escorial, los genotipos conocidos como Cerro Majuelito, Valle del Oso, Lachar de la Osa, el árbol de la silla de Felipe II y madroños de origen portugués.
Esta diversidad genética permitirá al equipo investigador evaluar sus características individuales, su adaptación al entorno, su resistencia y su potencial productivo.
Además, el proyecto contempla un componente clave en la conservación de la especie: la viabilidad de las semillas almacenadas en el Banco de Germoplasma del IMIDRA.
En este sentido, se están desarrollando técnicas de conservación y multiplicación, con especial atención a los métodos de clonación in vitro, que permitirían reproducir ejemplares con características genéticas valiosas para su aprovechamiento agrario y medioambiental.
El trabajo del IMIDRA no se limita únicamente al cultivo controlado. También se está realizando una labor de campo mediante la identificación y análisis de madroños silvestres distribuidos en distintas zonas de la Comunidad de Madrid. El objetivo es obtener una visión global de las distintas poblaciones naturales y su potencial para futuras acciones de reforestación o uso agroalimentario.
La dimensión culinaria del proyecto corre a cargo del Centro de Innovación Gastronómica, que está analizando las propiedades del fruto del madroño, prestando especial atención a su composición nutricional y a las posibilidades que ofrece como ingrediente en productos innovadores.
En esta línea, durante la jornada se presentaron varias elaboraciones con el fruto como protagonista, entre ellas hidromiel, un canelón relleno de carrilleras y bombones de dulce de leche con esencia de madroño.
Estas propuestas gastronómicas demuestran el amplio abanico de posibilidades que ofrece un producto tradicionalmente silvestre que ahora comienza a posicionarse como un recurso agroalimentario de alto valor.








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