El Ayuntamiento de Arganda del Rey ha confirmado dos casos registrados en la localidad de fallos en las pulseras antimaltrato, dispositivos diseñados para la protección de mujeres víctimas de violencia de género.
Según ha informado el Consistorio en una nota de prensa, dos mujeres han reportado incidencias en el funcionamiento del dispositivo de seguimiento Cometa, con errores relacionados con la falta de cobertura y otros fallos técnicos que, según denuncian el alcalde del municipio, Alberto Escribano, “han dejado desprotegidas a las víctimas”.
El regidor ha señalado que “nos hemos puesto a disposición de estas dos mujeres, y lo haremos con todas las que puedan estar afectadas, con todos los instrumentos legales y humanos a nuestro alcance para protegerlas”.
Desde el Ayuntamiento, a través de la Concejalía de Igualdad de Oportunidades, se ha ofrecido ayuda a todas las mujeres que hayan detectado fallos en sus dispositivos, poniendo a su disposición los recursos municipales disponibles para garantizar su seguridad y bienestar.
Cómo funcionan las pulseras antimaltrato
Las pulseras antimaltrato son un sistema de control telemático diseñado para proteger a mujeres víctimas de violencia de género.
Funcionan mediante un dispositivo que se instala al agresor con orden de alejamiento, el cual emite una señal constante que permite monitorizar su ubicación.
La víctima, por su parte, dispone de un teléfono móvil que recibe alertas si el agresor se aproxima a una zona de exclusión.
Este dispositivo también cuenta con un botón de pánico y tecnología de detección de caídas, lo que refuerza la seguridad en situaciones de riesgo.
Todo el sistema está conectado a un centro de seguimiento —gestionado por el sistema Cometa— que coordina la respuesta con las fuerzas y cuerpos de seguridad cuando se detecta una amenaza o se activa el protocolo de emergencia.
En 2023, un cambio de proveedor y la migración de datos generaron fallos técnicos que causaron la pérdida de información y, en algunos casos, impidieron acreditar judicialmente el incumplimiento de las órdenes de alejamiento, lo que llevó incluso al sobreseimiento de procedimientos contra agresores.
Aunque las autoridades han reconocido estos errores, han asegurado que el servicio ha sido restablecido con normalidad y que se han incorporado mejoras técnicas para garantizar su fiabilidad.
A pesar de la polémica, insisten en que las pulseras continúan siendo una herramienta vital que salva vidas y refuerzan la protección de las víctimas.








0 comentarios