La vendimia ha comenzado este año antes de lo habitual en Arganda del Rey. Las primeras recogidas de uva arrancaron durante la madrugada del pasado viernes, después de que los análisis determinaran que algunas de las variedades más tempranas habían alcanzado ya el momento adecuado para su recolección.
Así lo ha explicado a Diario de Arganda el agricultor local y portavoz de la Cooperativa Vinícola de Arganda, Cipri Guillén, quien señala que en estos primeros días están entrando en bodega uvas de las variedades tempranillo de secano, sirah y malvar madrileño, procedentes tanto de viñedos tradicionales en vaso como de nuevas plantaciones en espaldera.
La principal característica de la campaña está siendo su precocidad. “La verdad es que llevamos un adelanto respecto a otros años. En cuanto al tempranillo, alrededor de casi un mes y, en cuanto al sirah, unos 15 días de adelanto”, explica Guillén.
La Cooperativa permanecerá inicialmente abierta hasta el martes para recibir estas primeras variedades. Después cerrará temporalmente y la previsión es que vuelva a abrir la próxima semana para recoger el tempranillo de regadío, completando así la entrada de las variedades tintas.
Posteriormente llegará un nuevo paréntesis antes de afrontar la última parte de la campaña. Según las previsiones actuales de la Cooperativa, será después de las Fiestas Patronales cuando comience la recogida de la variedad blanca airén.
La vendimia de este año queda así dividida en tres fases, condicionada por los diferentes momentos de maduración de cada variedad y por el adelanto que están experimentando algunas de ellas.
Los nuevos viñedos de malvar empiezan a producir
Una de las novedades de esta campaña se encuentra en el malvar madrileño. Varias de las nuevas plantaciones en espaldera están comenzando a producir sus primeras uvas, lo que permitirá conocer progresivamente el comportamiento de esta variedad en estos viñedos.
“Son los primeros viñedos en espaldera que están empezando a producir, las últimas plantaciones que ha puesto Arganda. Viñedos nuevos de esta variedad de varios agricultores que han apostado por ella y están empezando a dar sus frutos”, señala Guillén.
La experiencia de estas primeras plantaciones apunta además a una maduración más temprana que la del airén. “Por lo que estamos viendo, madura mucho antes que la blanca airén y su ciclo de maduración es más corto”, explica el portavoz de la Cooperativa.
Al tratarse prácticamente de la primera vendimia de malvar procedente de estas nuevas plantaciones en espaldera, la Cooperativa todavía no dispone de datos anteriores con los que comparar su producción.
Sí existen ya cifras cerradas para el sirah, cuya producción ha aumentado respecto a la campaña pasada. Según los datos facilitados por Guillén, se ha pasado de aproximadamente 12.000 kilos el pasado año a 17.000 kilos en esta vendimia.
El incremento, explica, está relacionado con la entrada en producción de nuevos viñedos plantados hace cuatro años. “Como hace cuatro años pusimos los viñedos, ya van dando uva y se va notando que va incrementando la producción”, apunta.
“Las calidades están siendo buenísimas”
Más allá del calendario y de la cantidad recogida, las primeras uvas están dejando buenas sensaciones en la Cooperativa por sus parámetros de calidad.
“Las calidades están siendo buenísimas. Estamos con unas medias de grados por encima de los 14 o 15 grados. Eso es brutal, es una muestra de gran calidad”, asegura Guillén.
El portavoz explica que el azúcar, el PH y la acidez constituyen tres de los parámetros que se tienen en cuenta para elaborar posteriormente el vino y destaca especialmente los resultados que están ofreciendo los mostos en estos primeros días de campaña. “Está dando una calidad de mosto muy buena, impresionante”, subraya.
Todavía no es posible realizar un balance global de producción. La recogida de tempranillo no ha terminado, la vendimia del airén aún no ha comenzado y, en el caso del nuevo malvar en espaldera, no existen campañas anteriores comparables.
Una vendimia marcada por el fuerte incremento de los costes
El buen comportamiento de la uva contrasta, sin embargo, con el fuerte incremento de los gastos que han tenido que asumir los agricultores durante el año.
Guillén señala que han aumentado considerablemente los precios de los fertilizantes y productos fitosanitarios utilizados durante la primavera, a lo que se suma el encarecimiento del gasóleo necesario para los trabajos de mantenimiento de los viñedos y la propia vendimia.
Una situación que lleva al portavoz de la Cooperativa Vinícola de Arganda a definir la campaña de 2026 como “una campaña adelantada, una campaña muy cara”.
“Puede ser la vendimia más cara de la historia en cuanto a costes de producción y la vendimia más adelantada”, concluye Guillén, que define la cosecha de este año en Arganda como “una vendimia especial, una vendimia única”.
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