Vilsa abrió sus puertas en Arganda del Rey en 1996. El grupo inmobiliario ha acompañado el crecimiento del municipio argandeño y también, desde 1999, de Rivas Vaciamadrid, ayudando a miles de personas que se han asentado en el sureste de Madrid a conseguir su nuevo hogar y formando parte de sus historias vitales.
Tres décadas después, la empresa, como la ciudad, también ha crecido y cuenta con un extenso equipo humano que es el mayor valor de la compañía. «La gente que nos ha acompañado en todo este camino es nuestro patrimonio más importante», asegura Javier Villapalos, acompañado de Antonio Sánchez, ambos gerentes de Vilsa.

Villapalos y Sánchez explican que en el mundo inmobiliario hay dos formas de gestionar las oficinas: con personal autónomo o asalariado. Vilsa Grupo Inmobiliario siempre ha apostado por la segunda, logrando contar con personas con una gran experiencia y muy cualificadas que permanecen asociadas durante muchos años a la empresa. «Es gente fiel, leal y que siente los colores de Vilsa», explica Villapalos.
«Siempre hemos disfrutado del camino»
Los dos gerentes han hecho un repaso de los 30 años desde la fundación de la empresa. «Es cierto que ha habido muchas dificultades, pero las hemos sabido superar, siempre con mucho positivismo», explica Antonio Sánchez.
«No es nada fácil conseguir treinta años con una empresa. Hemos pasado de todo, pero siempre hemos disfrutado del camino que hemos andado», añade Villapalos.
La familia de Vilsa ha querido celebrar el aniversario de la empresa con una gran fiesta en la que han participado todos sus empleados y empleadas. Juntos, disfrutaron de una velada con juegos, comida y bebida en la que no faltaron los discursos emotivos para poner en valor el camino recorrido.

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