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Antonio Sánchez, gerente de Vilsa Grupo Inmobiliario

Antonio Sánchez, gerente de Vilsa Grupo Inmobiliario (©Fernando Galán)

Hace justo un año, poco antes de la irrupción de la pandemia del Covid-19, Antonio Sánchez, gerente de Vilsa Grupo Inmobiliario, aseguraba en una extensa entrevista con Diario de Arganda que aquel era un momento “único e irrepetible” para comprar o vender una vivienda. Un año después, conversamos de nuevo con este experto inmobiliario, que desde hace 25 años lidera una de las empresas del sector más importantes del Sureste de Madrid. Sánchez analiza para nuestros lectores cómo ha cambiado el mercado de la compraventa de viviendas desde entonces.

¿Cómo ha cambiado en el último año el mercado inmobiliario?

A comienzos de 2020 estábamos en una época excelente para comprar, porque los precios de las viviendas eran muy buenos. Se estaba construyendo en solares que habían comprado muy baratos los promotores y había margen de precios. Como se empezó a construir mucho, comenzaron a subir los precios de construcción, y donde antes construir una vivienda te costaba 600 euros por metro cuadrado, ahora ronda los 900 euros. Con lo cual, desde entonces hasta ahora se han encarecido las viviendas y ese momento único e irrepetible se ha perdido, porque esas parcelas que se compraron muy baratas ahora ya no lo son tanto, o no existen, porque no hay mucho donde elegir; los precios de construcción han subido, y el precio del mercado, en consecuencia, también. Desde hace un año, el precio de las viviendas se ha incrementado en torno a un 20%, pero no por el beneficio del promotor, que ha tenido que ajustarse el cinturón, sino porque han subido los materiales, la mano de obra, en definitiva, el precio del metro cuadrado de construcción.

¿Cómo ha influido la pandemia del Covid-19 en el mercado inmmobiliario?

El Covid-19 dio un susto a todo el sector inmobiliario, porque todo iba viento en popa y de repente se produjo un parón bastante serio. En ese momento nos entró a todos un pánico tremendo: promotores, consumidores… Hubo un bajón grandísimo en cuanto a las ventas, porque hubo quien entró en ERTE, comenzaron los despidos y algunas personas cogieron miedo. Un número elevado de personas se echó atrás en la compra de vivienda de obra nueva por prudencia. Afortunadamente, como en junio se pensó que más o menos se había solucionado la pandemia, hubo una especie de ‘boom’ de todas aquellas personas que habían estado en su casa sin salir. Desde entonces hemos aprendido mucho: quien tiene una vivienda sin terraza, ahora la quiere con terraza; si alguien tiene una vivienda un poco oscura, ahora quiere otra con mucha luz; si alguien tiene una vivienda pequeña, que antes era solo para dormir, ahora debe pasar en ella largas estancias. Así, es cierto que tuvimos dos o tres meses dulces en los cuales el mercado se animó bastante, pero cuando terminó ese ‘boom’ volvió la nueva ola del Covid-19, que ha sido más frustrante si cabe, porque ya está claro que no sabemos cuándo se va a acabar esto. Ahora nos planteamos en serio qué hacemos, si nos metemos en una inversión a largo plazo, y además nos encontramos con la dificultad del sector bancario, que no está por la labor de conceder financiación a ciertas profesiones, muy afectadas por la pandemia. A eso sumamos que hay muchas personas que están en un ERTE o ve que su empresa ha dejado de producir a un 30% o a un 50%, y se pregunta qué pasará, con lo cual aplaza la decisión de comprar una vivienda. Y las personas que pensaran en vender para mejorar o cambiar de vida, se lo piensan también por la incertidumbre, porque es un momento delicado. En resumen, ahora vivimos un momento triste, un poco raro: no sabemos bien hacia dónde vamos. Es cierto que los precios de las viviendas se mantienen: se produjo la subida que ya predije, y ahora están estancados. Los precios ni bajan ni suben, pero hay pocas transacciones, por la inseguridad que hay en estos momentos.

Antonio Sánchez, gerente de Vilsa Grupo Inmobiliario

Antonio Sánchez, gerente de Vilsa Grupo Inmobiliario (©Fernando Galán)

Con todo, hay muchas personas que de repente se han visto obligadas a permanecer en sus viviendas más tiempo del habitual y se plantean cambiar de vida. ¿Qué les diría a quienes se plantean dar ese paso?

El momento es todavía muy bueno para adquirir viviendas, porque los precios aún no están desorbitados. Se está produciendo un estancamiento de precios, pero, en cuanto la economía se recupere, mi previsión es que va a haber otro pequeño ‘boom’: se va a reactivar toda la hostelería y el turismo, vamos a coger todo con muchas ganas y va a haber una evolución importante. Los precios de las viviendas actualmente están muy ajustados y, aunque hayan subido en ese porcentaje de un 15%, ha sido por costes, no por beneficios. Así que la vivienda tiene por delante todavía un recorrido de otro 15% de subida, que se dará en cuanto esto mejore. Hacia atrás no pueden ir los precios, porque no salen los números. En la anterior crisis, los precios podían bajar porque había mucho margen y los promotores estaban un poco mal de tesorería, con lo que tenían que vender al precio que fuese y cancelar hipotecas y riesgo; pero en estos momentos, las empresas promotoras se han cuidado de no estar como estaban en la anterior crisis y van con pie firme; y si no se vende, se quedan paradas. Como mucho, a lo mejor se plantean alquilar, pero los precios no van a bajar porque ya están saneados y no tienen necesidad de vender a cualquier precio. Los bancos han hecho muy bien su trabajo y solo han dado préstamos para construir a empresarios muy solventes. Con lo cual, las promotoras tienen liquidez y las espaldas cubiertas, y los precios se estancan, pero no bajan.

¿Cómo se refleja esta situación en Arganda del Rey, Rivas Vaciamadrid, Campo Real y resto del Sureste de Madrid?

Hay poco producto para vender. Desde Vilsa, hemos hecho bien nuestros deberes y a través de la maquinaria de marketing de la que disponemos, lo hemos sacado todo adelante, y nos encontramos con mucho cliente comprador, pero poco producto. Necesitamos más viviendas para vender. Cualquier persona que acuda a nosotros con la intención de vender su vivienda va a recibir un trato muy exquisito y personalizado, sobre todo en estos momentos, en los que podemos dedicar muchísimos más recursos y esfuerzo a cada propiedad: hacemos un traje a medida a cada vivienda que nos entra en cartera. Quien nos confíe la venta de su vivienda puede estar seguro de que le vamos a dar un servicio impecable y muy transparente.

Antonio Sánchez, gerente de Vilsa Grupo Inmobiliario

Antonio Sánchez, gerente de Vilsa Grupo Inmobiliario (©Fernando Galán)

¿Cuál es la cartera de compradores que tiene Vilsa actualmente?

Manejamos una media de cerca de 350 contactos mensuales, testados, de posibles compradores con un interés real, que nos piden información y nos facilitan sus datos y necesidades para informarles de posibles viviendas que encajen con lo que buscan.

Vilsa Grupo Inmobiliario cumple 25 años este 2021. ¿Qué balance hace de todo este tiempo?

Se nota la experiencia. Veinticinco años liderando esta empresa inmobiliaria de primer nivel nos ha proporcionado mucha sabiduría y conocimiento del sector. En este tiempo hemos cerrado cerca de unas 6.000 operaciones de vivienda, lo cual es una muestra de nuestra experiencia contrastada. Estamos muy contentos de haber hecho los deberes y superado la crisis más grande que ha sufrido el sector inmobiliario, y estar superando también esta nueva crisis del Covid-19. Vilsa es una de las empresas mejor posicionadas en estos 25 años en Rivas, Arganda y alrededores, lo cual es una muestra de un buen trabajo y de que las cosas se hacen bien, y tenemos muchos compradores muy contentos con nuestro trabajo. Lo habitual es que después de las transacciones nos feliciten, nos hagan algún regalo, etcétera; incluso las empresas paralelas que trabajan en el sector inmobiliario (notarios, registradores, empresas de mudanzas, ‘home staging’)… nos felicitan por el buen trabajo que hacemos, lo cual nos avala y nos anima a seguir mejorando.

¿Cuáles son los próximos objetivos de Vilsa Grupo Inmobiliario?

Intentar seguir posicionados en el mercado, esperar a que pase el Covid y resurgir con fuerza. De momento estamos viviendo el día a día, que es lo que hacemos todos. Lo que está pasando es un golpe muy duro a nivel empresarial, familiar, de fallecimientos de personas cercanas, y a pesar de todo tenemos la ilusión de que esto pasará, y aquí estaremos para recibir a todo aquel que quiera cambiar su vida para mejorarla o, simplemente, que desee vender o comprar su casa por cualquier motivo. Lo hacemos siempre con todas las medidas de seguridad, que nos tomamos muy en serio, y podemos solventarles de alguna manera esa gestión. Al final llevamos 25 años no solo por la efectividad de nuestras herramientas de marketing, sino, sobre todo, por nuestro trabajo en equipo y por el boca a boca, que supone alrededor del 70% de nuestros clientes. Llevamos como bandera que los clientes cuenten que están contentos con nosotros y sus experiencias: eso es a lo que damos prioridad. Tenemos que intentar prestar un buen servicio y que, cuando haya acabado la gestión, a la pregunta de si nos recomendaría, digan que indudablemente, sí. Eso es lo más importante y el secreto del éxito: desde el principio hemos hecho bien nuestro trabajo y nos sentimos queridos por nuestros clientes, que nos avalan y nos abren las puertas allá donde van.

 

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