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Voluntarios de Cruz Roja en una unidad de respuesta social, en Arganda. (Foto: Cruz Roja).

La pandemia del Covid-19 ha traído una crisis sanitaria, social y económica sin precedentes, y ha provocado que las ayudas sociales para familias necesitadas aumenten notablemente. Por ello, entidades sociales y humanitarias han visto duplicada su labor diaria para garantizar la supervivencia de aquellos que cuentan con pocos recursos económicos.

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Desde el ‘minuto 1’ del confinamiento, Cruz Roja activó a nivel nacional el “Plan Responde”, un programa de respuesta inmediata para acudir en situaciones complejas donde se necesita de forma urgente una solución a un problema sobrevenido, y lo reforzó como nunca antes lo había hecho.

El presupuesto del que dispone la Asociación Comarcal del Tajuña de Cruz Roja para este programa suele ser de aproximadamente 2.000 euros, pero la urgencia de los casos y la magnitud de la crisis que ha desatado la irrupción del virus han provocado que esta partida se haya incrementado de una forma descomunal. “En lo que llevamos de año, van gastados 130.000 euros en este proyecto, y lo que nos queda”, señala Álvaro Junquera, director de Cruz Roja en la sección comarcal del Tajuña.

La asistencia social que ha proporcionado esta organización también se ha disparado por las nubes y prácticamente se ha duplicado con respecto a los datos del ejercicio anterior. “Estamos atendiendo a un 85% más de gente que con los mismos datos del año pasado. Y todo esto durante el confinamiento, que sabíamos que nos llegaba menos gente”, relata Junquera.

Cruz Roja ha duplicado la atención y ha llevado alimentos y medicinas a domicilios durante el confinamiento. (Foto: Cruz Roja).

Este es el balance desde el punto de vista de los voluntarios y los profesionales de Cruz Roja en el sureste de la región. La Asociación Comarcal del Tajuña está integrada por Arganda del Rey y Rivas Vaciamadrid, como las dos localidades más grandes en cuanto a población, y por otros 21 municipios más que se sitúan en las inmediaciones de la A-3 y en los límites de la Comunidad de Madrid. La sede de Arganda se encuentra en la calle Real, número 79, mientras que en Rivas están presentes en el local está en la calle de la Paz, número 17. También disponen de un punto de atención en la urbanización Eurovillas, en Nuevo Baztán.

Proyectos sociales transformados al formato online

Según el director de la red humanitaria, el “Plan Responde” se ha dividido en dos fases, y en estos momentos se está desarrollando la segunda, que consiste en la adaptación de todos los programas que lleva a cabo Cruz Roja para transformarlos y adaptarlos a la ‘nueva normalidad telemática’ y ante la previsión de un nuevo confinamiento.

De este modo, los diferentes proyectos que lleva a cabo esta red humanitaria se han adaptado a la modalidad online para llegar con seguridad y fiabilidad a la población. Es el caso de programas de juventud, como el proyecto de ocio y tiempo libre, y el de promoción del éxito escolar, que busca ofrecer apoyo a menores vulnerables en la zona y que se está celebrando de manera telemática a través de Skype y otras plataformas virtuales.

Los planes de empleo también se han ‘pasado’ al formato online: Cruz Roja ha reorganizado estas acciones para ofrecer formación y cursos en línea, lo que ha supuesto un auténtico “boom” y un éxito al duplicar el número de participantes de estas acciones formativas.

Formación de empleo. (Foto: Cruz Roja).

Hasta 900 intervenciones para repartir alimentos y medicamentos en la comarca

Además del “Plan Responde”, a nivel nacional y comunitario se han implantado unidades móviles de respuesta social en las que colaboran voluntarios. Se trata de amplios vehículos y furgonetas en los que participan dos personas, en turnos de mañana y tarde, para hacer repartos de alimentos, medicamentos o cualquier producto de primera necesidad a domicilios de familias con escasos recursos y personas mayores.

Estas unidades han supuesto, en algunos casos, un importante esfuerzo, realizando entre 800 y 900 intervenciones durante los meses de confinamiento, e incluso alcanzando las 60 intervenciones diarias en los municipios de la zona. Todo ello teniendo en cuenta la dispersión geográfica de las poblaciones y municipios de la comarca del Tajuña, donde los desplazamientos pueden suponer, en ocasiones, hasta una hora.

Apoyo a las víctimas de violencia de género

Por otro lado, Cruz Roja también ha continuado con la atención presencial para el proyecto de apoyo a mujeres víctimas de violencia de género, realizando, durante los meses del confinamiento y los posteriores, una atención individualizada de las usuarias del servicio de teleasistencia móvil para víctimas de violencia de Género (ATENPRO).

Las cifras facilitadas por Junquera reflejan un mantenimiento de las usuarias de este servicio sin variaciones notables. Sin embargo, durante el confinamiento se han incrementado el número de llamadas recibidas sobre agresiones a nuevas víctimas que no habían acudido aún al proyecto de apoyo de Cruz Roja.

Cruz Roja implantó el teletrabajo y realizaba seguimiento telefónico durante el confinamiento. (Foto: Cruz Roja).

Cruz Roja, siempre abierta para la labor humanitaria

Para hacer frente a esta elevada carga de necesidad en cuanto a atención social de la población, los profesionales de Cruz Roja han invertido tiempo y esfuerzo, y numerosas ‘horas extra’, para no dejar de lado su labor humanitaria. Aunque la organización aplicó el teletrabajo en la mayoría de puestos laborales, lo cierto es que las sedes nunca permanecieron cerradas. “La atención no se ha dejado de prestar en ningún momento. Aunque no había atención directa al público, siempre había dos técnicos trabajando en cada sede, sobre todo de manera telefónica y a través de la web”, apunta el director de la Asociación Comarcal del Tajuña.

Además, los servicios de atención a través de la aplicación de ayuda de la web se han reforzado para que la ciudadanía explicara las necesidades que tuviera y desde Cruz Roja contactaran con ellos. Después, se encargaban de coordinarse con Servicios Sociales, Policía Local y Protección Civil, entre otras entidades.

Más de 500 voluntarios durante la pandemia

El cuerpo de voluntarios y voluntarias de Cruz Roja también ha desempeñado un papel primordial durante los últimos meses. La institución hizo un llamamiento para voluntariado y la respuesta fue “masiva”. A los 400 voluntarios de media que hay en Cruz Roja, se sumaron alrededor de 150 incorporaciones durante los meses más difíciles de la pandemia, de modo que contaban con más de 500 voluntarios para desarrollar su labor social. Aunque algunos han vuelto a sus respectivos trabajos, muchos voluntarios siguen colaborando con la asociación.

Una de las labores más esenciales del voluntariado ha sido y sigue siendo el acompañamiento telefónico a los usuarios de Cruz Roja, sobre todo a población mayor que reside sola en sus domicilios. De este modo, el cuerpo de voluntarios ha realizado, como mínimo, una llamada semanal de seguimiento y acompañamiento a las familias afectadas por la crisis del coronavirus, y ha facilitado información sobre el virus a las personas que lo han solicitado.

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