Un vecino de Arganda del Rey ha alzado la voz para denunciar públicamente las condiciones del Centro de Salud Mental (CSM) del municipio, dependiente del Hospital del Sureste.
En una carta enviada a Diario de Arganda, relata su experiencia como paciente y las dificultades que enfrenta debido a la falta de personal y recursos en el centro.
Este usuario destaca que el CSM cuenta con solo dos psicólogos clínicos para atender a los más de 56.000 habitantes de Arganda y a los municipios vecinos.
Esta insuficiencia de recursos genera largos tiempos de espera que hacen inviable la continuidad en los tratamientos psicológicos.
Según su testimonio, en 2017 tuvo que esperar casi un año para su primera consulta, y actualmente los seguimientos pueden demorarse entre tres y cuatro meses.
La situación se agravó a principios de 2024, cuando tres profesionales, incluidas su psicóloga clínica y su psiquiatra, presentaron su dimisión por las condiciones laborales a las que se veían abocadas.
“Perdí el soporte emocional que me permitía llevar mi día a día con cierta normalidad”, afirma, describiendo el impacto que esta situación tuvo en su salud mental y laboral.
Desde entonces, este vecino ha emprendido múltiples acciones para exigir mejoras en el servicio: reclamaciones al Hospital del Sureste, participación en manifestaciones y una queja formal ante el Defensor del Pueblo, quien inició una investigación sobre la situación.
No obstante, denuncia que la dirección del hospital respondió con “acusaciones falsas” sobre supuestas inasistencias a citas, además de enviarle información médica sensible en un sobre abierto, “vulnerando la legislación de protección de datos”.
El informe del Defensor del Pueblo, según subraya, refleja una falta de medidas efectivas por parte del hospital. Aunque se han cubierto las plazas vacantes, no se ha ampliado el personal, perpetuando una situación que califica como “insostenible”.
Además, denuncia discrepancias entre los tiempos de espera informados oficialmente y la realidad que viven los pacientes.
“Estoy inmensamente dolido y cansado, no sólo porque este ha sido todo un año de terapia perdido, sino porque, al intentar arreglar la situación solicitando por los cauces establecidos que se pusiera una solución efectiva al problema, la respuesta del Servicio de Salud ha sido ningunearme, acusarme en falso y mentir de cara a los demás”, relata.
Este usuario de CSM de Arganda del Rey concluye su carta lamentando la falta de soluciones y el “ninguneo” recibido por parte de las autoridades. “La Constitución reconoce el derecho a la protección de la salud, pero en este caso están faltando a su deber constitucional”, asegura.
Esta denuncia pone nuevamente en el foco la problemática del CSM de Arganda, ya cuestionada tras las dimisiones de principios de año y de las que ya informó en su momento este diario digital.








0 comentarios