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David París, presidente de ASEARCO.

La crisis de la Covid-19 ha  afectado como un mazazo a las empresas y autónomos. El Sureste de Madrid —con Arganda del Rey y Rivas Vaciamadrid a la cabeza— no ha sido una excepción: cierre temporal o permanente de negocios, cientos de personas afectadas por ERTE y un final incierto en un año en el que, por primera vez, empezaban a verse brotes verdes ‘reales’ de la economía. Así analiza David París, presidente de la Asociación Empresarial de Arganda, Rivas y Comarca (ASEARCO) , la situación y el futuro de la economía del Sureste en plena desescalada de la pandemia.

¿Cuál ha sido el impacto de la crisis de la Covid-19 en el Sureste?

Es pronto para valorarlo todavía. Hay cifras a nivel nacional que indican que el 20% de los negocios de hostelería cerrarán, pero no sabemos el impacto concreto que habrá en esta zona. Está claro que los dos sectores más afectados van a ser comercio y hostelería, y ahí es donde hemos empezado a trabajar, con bonificaciones fiscales y las primeras medidas que tratan de paliar la brecha digital en el comercio. Lo que está claro es que tenemos que luchar para que ese impacto sea el menor posible, y en esto estamos trabajando, tanto con el Ayuntamiento de Rivas como con el de Arganda. Trataremos de ayudar al mayor número de empresas posible.

¿Cuáles han sido estas primeras medidas de apoyo?

Hemos alcanzado unos acuerdos iniciales: tanto las medidas fiscales como las acciones son primeras medidas, que a lo mejor se pueden modificar. También va a depender un poco de si se puede modificar la Ley Montoro, lo que condicionará la disponibilidad presupuestaria. En el caso de Rivas se ha hablado de moratorias fiscales, se han anulado la tasa de terrazas y veladores en 2020, con posibilidad de ampliarla a 2021, y en Arganda se ha planteado, además de esto, la reducción de la tasa de basuras para empresas y otras bonificaciones fiscales. Las moratorias se establecieron de inmediato por el momento en el que estamos: empresas cerradas, muchas con cero ingresos, y de esta forma les damos facilidades para que puedan contener el gasto. En mi caso, siempre he luchado por que las ayudas no vayan vinculadas al mantenimiento del empleo, sobre todo en las pequeñas empresas, porque si a una pequeña empresa le dices que la quieres ayudar bonificándola, pero la obligas a mantener el empleo, en muchos casos no se podrá beneficiar de esa ayuda. En el caso de la hostelería, que teníamos tanto miedo, en el momento en el que han podido abrir las terrazas en la fase correspondiente y con la posibilidad de facilitar más espacio para más mesas, incluso quitando mobiliario urbano si es necesario, ha habido un buen resultado: estamos viendo terrazas llenas y muchos hosteleros han recuperado a sus empleados del ERTE. Lo que quieren las empresas es seguir trabajando y tener como mínimo el mismo número de empleados que antes de la crisis. A partir de ahí, tenemos que ser cautos, porque en septiembre es cuando vamos a ver la fotografía real.

Desde ASEARCO se ha lanzado la campaña ‘Establecimiento de confianza’ en colaboración con los ayuntamientos de Arganda del Rey y Rivas Vaciamadrid. ¿Cómo está funcionando?

El sello ‘Establecimiento de confianza’ fue un acuerdo al que llegamos con los ayuntamientos y con los sindicatos en el marco de los Pactos Locales. Lo que teníamos claro es que esto va por fases, y ahora estamos en una fase de confianza. Aunque hay personas que no tienen miedo, hay otras que van con mucha precaución y a las que hay que transmitir el mensaje de que los comercios y la hostelería han adoptado todas las medidas de seguridad necesarias. Los empresarios son los primeros que están poniendo todo de su parte para generar un entorno seguro para ellos, para sus trabajadores y para sus clientes. Era una fórmula para decir a la ciudadanía que puede entrar en estos establecimientos porque están haciendo las cosas como deben hacerse. También es una manera de animar al propio comerciante, y el resultado se está viendo ya en el número de empresas que han pedido ese sello de confianza: en torno a 200 en cada localidad, y seguro que se ampliarán. Es un primer paso, pero en esta fase teníamos que generar confianza.

¿Cuáles son los próximos pasos?

Irán en función de las necesidades de cada momento. En Arganda acabamos de presentar el acuerdo para la reconstrucción de Arganda, que sirve de punto de partida para continuar trabajando. Y en Rivas tenemos un Pacto de Ciudad que está en desarrollo y en el que están participando empresas y ciudadanía con aportaciones muy interesantes. Todo esto, en ambos casos, unido al mensaje de seguridad que seguiremos dando a quien consume, y de la importancia de generar consumo local. Pero no solo entre los vecinos, sino entre las mismas empresas. Una de las propuestas que se han hablado en muchos foros es que muchas empresas van a intentar aumentar su número de proveedores en la zona, en Rivas, Arganda o a nivel comarcal, porque creemos que es una de las fórmulas para salir de esta crisis: generar ese movimiento de dinero entre las empresas de la zona.

David París, durante la firma del Pacto de Reconstrucción 2020 de Arganda del Rey.

David París, durante la firma del Pacto de Reconstrucción 2020 de Arganda del Rey. (Foto: Laura del Campo)

¿Cuál es la prioridad en el caso del pequeño comercio?

Cerrar la brecha digital. Es el momento de llevar a cabo la digitalización de las empresas. Nosotros, como asociación, impulsamos la creación de un ‘marketplace’; hay empresas que hablan de una ‘app’ vinculada a un servicio a domicilio. Esa es la línea que tenemos que trabajar ahora mismo. Desde los ayuntamientos siempre se ha lanzado el mensaje de trabajar ‘online’, porque no es que sea el futuro, es que ya es el presente. Tanto en Arganda como en Rivas se formaron plataformas donde se indicaban los servicios que estaban abiertos durante la pandemia y los que trabajaban a domicilio, y ha sido un éxito total: todos aquellos comercios que se encontraban en la plataforma han funcionado y muchos otros se fueron incorporando, y han sido los que han conseguido ‘salvar los muebles’. Ahí está el reflejo claro de que, o te metes en la casa del consumidor, o él no va a ir a tu negocio. Hay que romper esa brecha digital, y es una necesidad para todos los negocios.

También se han solicitado ayudas directas para autónomos y empresas en crisis por la pandemia. ¿Qué opina de esta fórmula?

Yo creo que hay que dar la caña para poder pescar, y tenemos que ser nosotros los que consigamos el pescado. Este es un debate difícil y controvertido; habrá empresas que crean que las ayudas directas son imprescindibles en estos momentos, pero, si somos consecuentes, esto no es una crisis de uno o dos meses que se solucione con 500 o 1000 euros; es una lucha sostenida en el tiempo. Por tanto, creo que lo mejor es pedir a las administraciones que haya acciones continuadas para que el consumo no decaiga. Hay muchas fórmulas para que el mayor número de negocios siga vivo. Habrá gente que piense que sería genial una ayuda directa, pero yo creo que lo suyo es adoptar acciones que les ayuden a salir.

¿Qué demandan para el polígono de Arganda del Rey?

La Covid-19 no ha cambiado nada en este sentido; de hecho, no se debe dejar de lado la plataforma logística y debemos seguir trabajando para que eso no se quede a un lado, y también hay que seguir impulsando el polígono. Tenemos que seguir colaborando y ayudando a las empresas, buscar mejores infraestructuras, liberar a las empresas de trabas burocráticas, conseguir emprendedores que se instalen en esta zona, y en ello vamos a seguir trabajando.

Usted es presidente de ASEARCO desde hace casi una década. ¿Cómo ha evolucionado la situación de las empresas de la zona en este tiempo?

Me han tocado años muy duros. Empecé en 2011; la fuerte crisis que estábamos superando empezó en 2007, pero para muchos sectores fue a partir de 2011 cuando empezó a notarse. Han sido años de lucha continuada, de momentos en los que los ayuntamientos, como el de Arganda, no tenían dinero para luchar contra la crisis… Han sido años muy duros y así hemos estado hasta 2018 o 2019. La mayoría de los sectores con los que hablamos estaban cerrando bien el año pasado y tenían las mejores cifras de los últimos años en enero y febrero, y esto ha venido como otro jarro de agua fría para ralentizar la economía. Es verdad que esta crisis es diferente a la anterior, y la recuperación va a ser más rápida, no en ‘V’, pero quizá en ‘U’ sí. Y también va a ser diferente en los distintos sectores: hostelería, industria…

¿En los últimos años, entonces, ha percibido un crecimiento de la inversión en el Sureste?

En Rivas hay ejemplos de inversión empresarial; tiene una zona demandada por nuevos emprendedores, quizá por su estrategia en zona; hay que seguir luchando por el acceso a la M-50, que será importante, pero falta promocionar el Sureste. Hemos estado un poco olvidados. Y sí teníamos muy buenas expectativas con la plataforma logística, que tendrá gran impacto en toda la comarca, no solo en Rivas y Arganda. Y luego eso iba a traer consigo unas infraestructuras que son muy importantes a la hora de motivar a una empresa a instalarse en una u otra zona. La plataforma logística ya se paró por la crisis anterior, y ahora no podemos permitir que vuelva a ocurrir lo mismo. Va a depender de lo que pase con la crisis que ha traído la pandemia. Espero que, si se paraliza, sea por poco tiempo y siga adelante, porque según nos dicen ya había inversores interesados en abrir.

¿Ha perdido fuerza la unión del Eje del Sureste?

El Eje del Sureste ha seguido trabajando; era una buena fórmula para unir en un fin común a los municipios de la zona. Tenemos que seguir en ello, porque es la fórmula para el bien de todos: para los dos grandes municipios que concentran la industria y deben capitanearlo, que son Rivas y Arganda, y para que los municipios pequeños de la zona no se queden atrás.

Ahora que entramos en la segunda mitad del año, ¿cuáles son las expectativas económicas en la zona?

Ahora más que nunca hay que seguir realizando las acciones de dinamización económica y promocionales, y esos son los acuerdos a los que hemos llegado tanto en Arganda como en Rivas. Quizá habrá que modificarlas, como por ejemplo, plantear una Feria del Automóvil virtual, o que la Ruta de la Tapa de Rivas se convierta en una Ruta de la Cuchara de cara al invierno; pero tendremos que hacerlas, y no solo las acciones previstas, sino muchas más, para reactivar el consumo, que es lo fundamental para mantener los negocios.

En Rivas Vaciamadrid acaba de formarse la Asociación de Autónomos, Pymes y Comercios de Rivas. ¿Cuál es el marco de relación entre esta nueva entidad y ASEARCO?

ASEARCO siempre va a tener un buen clima de relación con cualquier asociación. Al final, todos los empresarios tenemos un interés común, que es salir adelante, y bienvenidas sean todas las ayudas; estamos obligados a colaborar entre nosotros. En ese caso, se trata de un grupo muy unido que llevaba trabajando mucho tiempo, y nosotros vamos a tener siempre la mano tendida hacia ellos.

ASEARCO convocó una asamblea para renovar la junta directiva, y usted continuó en funciones al no presentarse otras candidaturas. ¿Cuál es su futuro?

Se convocaron elecciones a principios de año y no se presentó nadie. Esto requiere muchísimo tiempo, y los empresarios cada vez tenemos menos tiempo, y más en situaciones críticas: nuestras empresas requieren todo nuestro esfuerzo, y es difícil encontrar a gente que se involucre. Sobre todo, porque no es un proyecto cortoplacista; es un proyecto de muchos años al que hay que dedicar tiempo, recursos y esfuerzo. Íbamos a volver a convocar elecciones en junio, pero debido a la pandemia y a que tenemos que trabajar en lo urgente vamos a esperar. Seguiremos luchando con los recursos que tenemos, de manera leal con los ayuntamientos, y dejaremos las elecciones aparcadas durante un tiempo hasta que veamos cómo salimos adelante.

ASEARCO: Información útil para empresas

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